Tiempo de Juego

Alfonso Silva


El cineasta francés, Jacques Tatí, sirve de excusa para presentar los lugares que sugieren distintas realidades, sensaciones diversas que recorren espacios comunes y autobiográficos. El miedo, el vértigo, el humor, el amor, el encuentro y el desencuentro tienen su lugar ante los ojos atentos de Monsieur Hulot, el protagonista de Play Time, la obra del cineasta que inspira esta serie.

29 de octubre – 5 de diciembre de 2016
MAC Genalguacil

1 – 27 de septiembre de 2015
Galería El Catascopio Barcelona

24 de enero – 22 de marzo de 2014

Galería La Casarosa Málaga

“todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre, son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo, mejor dicho, es el mundo.”

Borges, La casa de Asterión

 

Tiempo de Juego es una serie que habla de espacios y de recorridos por ellos, de construcción, de creación de muros que delimitan y marcan la búsqueda del centro, de la creación de la casa.

Piezas elaboradas con distintas técnicas pictóricas, como el collage, el acrílico y la fotografía intervenida, tienen la película Play Time de Jaques Tatí como uno de sus referente. Monsieur Hulot, el protagonista, se encuentra perdido, perplejo en un edificio contemporáneo, con sus aciertos y contradicciones. Es esa perplejidad y asombro lo que entronca con el concepto que persigue la serie que presenta Tiempo de Juego. A través de esas distintas técnicas plásticas, Alfonso Silva habla de la arquitectura, de la creación de volúmenes como metáfora de la creación del laberinto, de la búsqueda, de la construcción del hogar y la persecución del centro.

Tópico reiterado en la literatura contemporánea, el laberinto es una construcción llena de rodeos y encrucijadas, donde es muy difícil orientarse, representa la búsqueda del centro desde el caos.

De este modo, a través de la construcción de piezas con una intervención plástica minimalista, la presencia del laberinto toma constancia a través de la construcción del muro, de la suma de planos que constituyen la creación de un espacio. La obra habla así de las modulaciones de la sombra, de la creación de espacios a través de la acción de la luz.

La serie tiene como referencia directa la obra de Borges. La arquitectura laberíntica toma particular forma en La casa de Asterión manifestación borgeana del mito cretense. Jaques Tatí como Asterión, como el Minotauro, encerrado tratando de asimilar el laberinto, analiza el espacio, la construcción de la casa que le acoge, en la que habita.